48.000 niños y adolescentes ayudaron a investigadores internacionales a estudiar los efectos de las dietas veganas y vegetarianas en el crecimiento, la salud e incluso los niveles nutricionales. No es el primer estudio publicado, sino el recientemente insertado y publicado en Revisiones críticas en ciencia de los alimentos y nutrición es un metaanálisis, uno de los más grandes realizados sobre dietas basadas en plantas en menores de 18 años. El metanálisis consideró 59 estudios en 18 países, comparando niños lacto-ovo-vegetarianos, veganos y omnívoros. Los datos considerados son: nutrientes, composición corporal e indicadores de salud.
Las dietas vegetarianas y veganas contribuyen a crecimiento saludable si se planifica e integra con algunos elementos importantes para el crecimiento, incluidos carbohidratos, proteínas, grasas, vitamina B12, calcio, yodo y zinc. Los niños vegetarianos consumen más fibra, hierro, ácido fólico, vitamina C y magnesio que sus pares omnívoros. Pero las investigaciones han demostrado cantidades más bajas de energía, proteínas, grasas y zinc. Incluso el vitamina B12que se analiza en todas las dietas libres de crueldad animal, falta. Los datos son más limitados para los niños que siguen dietas veganas, por tanto totalmente basadas en plantas; para ellos la deficiencia más común es la de calcio.
Los niños vegetarianos y veganos pueden crecer sanos si se planifica cuidadosamente la dieta, entre los autores de la investigación se encuentra un médico italiano
Hay datos positivos sobre las dietas vegetarianas en la infancia: los niños tienden a ser más delgados y tener un IMC más normal. Las pruebas cardiovasculares, colesterol total y LDL, son positivas. Los investigadores no se oponen a las dietas sin carne, pero recomiendan un enfoque informado y apoyado por pediatras y nutricionistas.
El autor principal, Dra. Mónica DinuUniversidad de Florencia, declara: «Nuestro análisis de la evidencia actual sugiere que unas dietas vegetarianas y veganas bien planificadas y adecuadamente integradas pueden satisfacer las necesidades nutricionales y favorecer el crecimiento saludable de los niños».
El Dr. Wolfgang MarxUniversidad Deakin, coautor, agregó: «Nuestros hallazgos sugieren que es esencial un enfoque equilibrado, en el que las familias presten mucha atención a ciertos nutrientes, en particular la vitamina B12, el calcio, el yodo, el hierro y el zinc, para garantizar que sus hijos obtengan todo lo que necesitan para crecer sanos»..