3I/Atlas es un cometa interestelar descubierto el 1 de julio de 2025. Está bajo la mira de los científicos dedicados a la búsqueda de vida extraterrestre inteligente y no sólo microbiana o biológica como está sucediendo en Marte. Los objetos que llegan desde fuera del Sistema Solar siempre despiertan la atención y dan lugar a la esperanza de ser alcanzados o de descubrir formas de vida extraterrestres capaces de comunicarse con nosotros.
Alrededor de 3I/Atlas nació un proyecto internacional, Avance Escuche, que quiera observar el cometa con radiotelescopios grandes y sensibles. Herramientas de última generación en comparación con las utilizadas hasta ahora, incluido el Telescopio del Banco Verde desde 100 metros que verificará la posible presencia de señales de radio artificiales.
El silencio ensordecedor procedente del espacio, pero el equipo no se rinde, continúa la búsqueda sin errores de señales de origen no humano
Y escuchando señales de radio del cometa se hizo antes de Navidad, es decir, el 18 de diciembre de 2025. 3I/Atlas estaba a 270 millones de kilómetros de la Tierra. El telescopio escuchó al cometa durante cinco horas en una amplia gama de frecuencias de radio. No se encontró ninguna firma tecnológica, silencio absoluto. El equipo continuó su trabajo de investigación. Para evitar errores, también observó otras regiones del cielo para descubrir patrones similares de ondas de radio o silencio de radio. También buscó interferencias para registrarlas con el telescopio. Y también señales débiles que pueden detectarse y dar lugar a interpretaciones erróneas.
El propósito de Green Bank es solo uno: detectar señales que no son de origen humano y, posiblemente, evitar nuestras posibles interferencias, producidas por diversas tecnologías y satélites. Los investigadores han publicado varias declaraciones, el estudio está presente como una preimpresión en arXiv. Amit KshatriyaAdministrador Asociado de la NASA, sobre el cometa monitoreado: «Se ve y se comporta como un cometa, y toda la evidencia sugiere que lo es. Pero éste viene de fuera del Sistema Solar, lo que lo hace fascinante, emocionante y científicamente muy importante»..
el fisico Pablo Ginsparg, de la Universidad de Cornell, añade: «Las especulaciones más descabelladas a veces pueden influir en la próxima generación de instrumentos, que luego pueden confirmar o refutar la hipótesis más descabellada, o descubrir algo completamente diferente e inesperado. Y esto es también lo que hace que la ciencia sea divertida».