Meta afronta una de las fases judiciales más delicadas de su historia reciente. En pocos días la empresa se vio envuelta en dos procesos distintos en los Estados Unidos: uno en Nuevo México, donde los fiscales alegan que las plataformas facilitaron la explotación y el daño a menores, y otro en Los Ángeles, iniciado por una mujer que culpa a Instagram y otras aplicaciones de afectarla. salud mental.
Meta dice que la «adicción a las redes sociales» no existe
Durante los testimonios, el responsable de Instagram Adam Mosseri argumentó que las redes sociales no pueden considerarse una dependencia clínica, comparando el fenómeno con el apego a una serie de televisión. Los abogados de la empresa han insistido en que la llamada «adicción a las redes sociales» no aparece en el DSM, el manual de diagnóstico utilizado por los psiquiatras estadounidenses, y por tanto no puede ser reconocida como un trastorno médico.
La cuestión, sin embargo, es más compleja. La Asociación Estadounidense de Psiquiatría ha aclarado que la ausencia en el manual no equivale a negar la existencia del problema: simplemente Aún no hay clasificación oficial. Varios investigadores señalan que muchas conductas problemáticas se estudian y tratan antes de recibir un reconocimiento formal. Según estudios citados por expertos, el uso compulsivo de plataformas puede estar asociado a trastornos del sueño, estrés psicológico y dificultades en la vida escolar o laboral, al menos en algunos usuarios.
Las causas encajan en un contexto más amplio. Meta enfrentará demandas adicionales, incluidas las presentadas por docenas de abogados estatales y distritos escolares. En los ensayos también se analizarán documentos internos sobre el impacto de las plataformas en los jóvenes, mientras que los testimonio del director ejecutivo Mark Zuckerberg.
La cuestión ahora concierne no sólo a la definición científica de adicción, sino también a la responsabilidad de las plataformas en el diseño de sistemas que fomenten la permanencia y la participación. Y el veredicto podría afectar a toda la industria de las redes sociales.