Se ha presentado una nueva demanda contra las principales empresas de juegos Roblox, Microsoft, Epic Games y Mojang AB en Pensilvania. La demanda alega que las empresas fomentan el juego compulsivo que ha llevado a una niña de 15 años a desarrollar importantes problemas sociales y mentales.
La demanda dice que Roblox, Minecraft y Fortnite han incorporado el condicionamiento operante en sus juegos, ofreciendo a los jugadores recompensas por seguir jugando. El condicionamiento operante es un proceso de aprendizaje en el que la conducta se modifica mediante estímulos.
Dice que las empresas utilizan esta técnica «escandalosa, poco ética e imprudente» con el objetivo de aumentar el tiempo que los niños pasan jugando.
Niña que sufre de adicción a los juegos
La niña anónima comenzó a jugar Minecraft a los 6 años y luego amplió sus juegos a Roblox, Fortnite, Call of Duty y varios otros títulos. Ahora juega más de seis horas al día y, como resultado, sufre una serie de problemas.
Los problemas citados en la demanda incluyen aislamiento social, inactividad física, ansiedad, depresión, ideación suicida, problemas digestivos, pérdida de interés en pasatiempos y entretenimientos anteriores, engañar a familiares u otras personas con respecto a la cantidad de juego y el uso de juegos para escapar o aliviar emociones negativas.
La demanda afirma que las empresas emplean psicólogos con el objetivo específico de crear jugadores adictos. Además, han impedido que la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) reconozca la adicción a los videojuegos como un trastorno. La APA ofrece una definición más general, ubicándolo en la categoría de trastorno de los juegos en Internet.
“Esta clasificación errónea deliberada ha resultado en el abandono de los pacientes, dejando a los niños
sufren adicción a los videojuegos sin acceso al diagnóstico médico necesario y
Tratamiento”, dice la denuncia.
Empresas que se benefician de las compras dentro del juego
La denuncia de 87 páginas exige una compensación por los gastos de la niña en los juegos. Dice que cada empresa “es consciente de que el uso continuo y excesivo de productos de videojuegos
aumenta sus ingresos, ya que cuanto más tiempo pasa un jugador en sus productos, mayor es la probabilidad de que realice compras dentro del juego”.
Compara las compras dentro del juego con las microapuestas y denomina microtransacciones a las compras pequeñas y de bajo costo, que se acumulan rápidamente y provocan pérdidas financieras.
Además de reclamar daños y perjuicios, también quiere que los juegos muestren mensajes de advertencia de que están condicionando a los jugadores.
Demandas similares buscan daños y perjuicios
En marzo se presentó una demanda similar contra las mismas empresas, alegando que han creado de manera irresponsable juegos adictivos que dañan a los niños.
La denuncia fue presentada por la familia de un joven de 18 años en Michigan. La denuncia decía que comenzó a jugar a los 11 años y ahora juega de 12 a 14 horas al día. Según la demanda,
“es incapaz de reprimir su propio uso, como también lo son las personas que lo rodean”.
El mes pasado, Roblox acordó pagar 23 millones de dólares a Alabama y Virginia Occidental para resolver investigaciones de seguridad infantil. Los estados afirmaron que la plataforma exponía a los usuarios jóvenes a depredadores, acoso y contenido sexual y violento.