Los premios del juego 2025 Terminaron hace unos días, pero el debate en torno al programa sigue siendo particularmente acalorado. A pesar de algunos anuncios notables y momentos espectaculares, la edición de este año no parece haber convencido a gran parte del público, al menos según los números que surgieron de la encuesta oficial promovida por Geoff Keighley sobre X.
Como es tradición, al final del evento el creador y presentador de The Game Awards pidió a los usuarios de la red social que expresaran una opinión general sobre el programa. El resultado, sin embargo, no fue nada alentador: Los Game Awards 2025 recibieron una calificación promedio de Dbasado en bien 404.000 votos. Un hecho que ilustra claramente el descontento de una parte importante de los espectadores.
La comparación con el pasado hace que el resultado sea aún más significativo. De hecho, la edición 2024 de The Game Awards había obtenido una valoración decididamente más positiva, con una calificación A recogido de aprox. 183.000 usuarios. No sólo la calificación mejoró, sino que la participación en la encuesta también fue menor, una señal de que en 2025 el público sintió una mayor necesidad de expresar su descontento.
Las críticas al salón han sido numerosas y recurrentes: una duración considerada excesiva, un ritmo percibido como desequilibrado hacia los trailers y la publicidad, y un espacio considerado insuficiente para los premios y para quienes realizan esos juegos. Temas que acompañan a The Game Awards desde hace años, pero que en esta edición parecen haber llegado a un punto de quiebre para muchos espectadores.
Sin embargo, cabe subrayar que, a pesar de la controversia, Los premios del juego seguirá siendo uno de los eventos de juegos más seguidos e influyentes del mundo, capaz de catalizar la atención global y ofrecer una enorme visibilidad a los desarrolladores y editores. Sin embargo, el calificación D obtenido en 2025 representa una señal difícil de ignorar.
Ahora queda por ver si Geoff Keighley y su equipo decidirán recoger estos comentarios negativos para repensar la estructura del espectáculo en futuras ediciones, o si The Game Awards seguirá centrándose en el formato actual, aceptando el riesgo de alienar a una parte del público cada vez más ruidosa.