El hidrógeno es un vector energético limpio y no contaminante, puede utilizarse para mil fines en la industria y las ciudades. No emite CO₂ y está en el centro de proyectos de descarbonización industrial y para sistemas de calefacción de consumo. Investigadores de Sydney han conseguido producir nuevo hidrógeno utilizando luz solar, metales líquidos, agua dulce y de mar.
Para tener éxito en este proceso, el equipo recolectó moléculas específicas y, al mismo tiempo, superó limitaciones que en el pasado frenaron este desarrollo. El hidrógeno verde es uno fuente de energía sostenible que debe su nombre a su capacidad de producción sin contaminantes ni materiales de desecho.
Los científicos, las industrias y también los responsables políticos invierten energía e investigación en su producción. Algún día alimentará cada vez más las centrales eléctricas, el transporte, las industrias manufactureras, agrícolas y textiles y la economía global con energía fotovoltaica. Aquí están las palabras de Luis Camposestudiante de doctorado y autor principal del estudio: “Tenemos una forma de extraer hidrógeno sostenible, utilizando agua de mar, de fácil acceso, y apoyándonos únicamente de la luz para producir hidrógeno verde.“.
El galio ha sido utilizado por los ingenieros para producir hidrógeno hasta el infinito: porcentaje de eficiencia conseguido respecto al pasado y el comienzo de un nuevo futuro
el profesor Kourosh Kalantar-Zadehde la Facultad de Ingeniería Química y Biomolecular, es investigador senior y enfocado en química natural de los metales líquidos. El hidrógeno producido ha mostrado una eficiencia máxima de hasta el 12,9%, cifra que ya permite su atractivo comercial. Las células solares de silicio lograron un resultado similar al de los metales líquidos en los años 50 y alcanzaron el 6%, luego en los años 90, con otras innovaciones, se alcanzó el 10% de eficiencia.
Illinois galio es el metal líquido que dio origen al nuevo proceso de producción ecológico. Tiene un punto de fusión bajo y requiere poca energía para pasar de sólido a líquido. Las partículas de galio absorben enormemente la luz y superan muchos límites químicos y técnicos encontrados en años anteriores. Kalantar-Zadeh dijo: “Después de extraer el hidrógeno, el oxihidróxido de galio puede reducirse nuevamente a galio y reutilizarse para la futura producción de hidrógeno, un proceso que llamamos circular.“.