El viewbot Cold War: el jefe de Kick no está de acuerdo con las nuevas reglas de Twitch

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By Rita Ora

Crédito de la imagen: patada

Si pensabas que la rivalidad entre Contracción nerviosa y Patada No podía ser más mezquino, Edward Craven simplemente subió el listón. El cofundador de Kick actualmente está criticando el último intento de Twitch de resolver su problema más antiguo: el viewbotting.

El director ejecutivo de Twitch, Dan Clancy, anunció recientemente una nueva táctica de aplicación de la ley. En lugar de simplemente prohibir los bots, Twitch planea «limitar» el recuento de espectadores simultáneos para los canales que utilizan tráfico artificial. La idea es inutilizar los bots impidiendo físicamente que el número aumente.

Pero según Craven, esto es menos una solución que un truco de relaciones públicas.

El programa de protección «Big Streamer»

El principal problema de Craven no es la tecnología, sino la política. Recurrió a las redes sociales para afirmar que Twitch nunca aplicará estas reglas a sus gansos dorados. Sugirió que si un streamer de primer nivel con un contrato enorme fuera repentinamente descubierto por tener 20.000 bots en su lobby, Twitch haría la vista gorda para proteger su marca y sus ingresos publicitarios.

Es una afirmación audaz, especialmente porque Kick se ha enfrentado a su propia montaña de acusaciones sobre cifras infladas. Craven esencialmente se inclina hacia la personalidad de «somos los rebeldes honestos», pintando a Twitch como una máquina corporativa que solo castiga al pequeño mientras que los gigantes obtienen un pase libre.

¿Detección o desviación?

contraer nueva red de seguridad
Crédito: Contracción nerviosa

El aspecto técnico de esto es igualmente complicado. Twitch dice que los límites se basarán en «datos históricos» del tráfico real de un creador. Craven sostiene que esta es una receta para el desastre. Señaló que los creadores más pequeños suelen ser el objetivo de los “hate-botting”, donde alguien más compra bots para una transmisión solo para prohibir al creador. Bajo este nuevo sistema, una víctima de odio-botting podría ver limitado su crecimiento durante semanas sin que sea culpa suya.

Mientras tanto, Kick afirma haber tenido «grandes avances» en su propia detección de bots recientemente. Eligieron un camino diferente: eliminar los pagos de los creadores con estadísticas sospechosas en lugar de simplemente limitar un número visible.

La conclusión sobre los bots

En el centro de esta disputa están los anunciantes. Las empresas están empezando a darse cuenta de que podrían estar pagando por millones de “ojos” que en realidad son sólo líneas de código que se ejecutan en un servidor en un sótano.

Twitch está tratando de mostrar a los anunciantes que tienen control sobre la situación. Kick está tratando de mostrarles a los streamers que Twitch es un propietario injusto. Básicamente, ambas plataformas intentan arreglar un barco con fugas mientras simultáneamente se lanzan cubos de agua entre sí.

En un mundo de vistas falsas y recuentos limitados, la única persona que realmente gana es el que vende los bots. Le pagan independientemente de si el número aparece realmente en la pantalla.