Seguramente habrás oído o leído sobre ello al menos una vez. economía circular. Illinois Parlamento europeoen su sitio web oficial, da esta definición: “Modelo de producción y consumo que implica compartir, tomar prestado, reutilizar, reparar, remanufacturar y reciclar materiales y productos existentes durante el mayor tiempo posible.Y añade: “Alarga el ciclo de vida de los productos, ayudando a reducir los residuos al mínimo.Una definición importante, dada la publicación de un estudio reciente sobre Investigación en ciencias ambientales y contaminación.que se refiere a la valorización de materiales de desecho. Lo que desechamos se puede transformar en un nuevo recurso útil y rentable. Ciencia mi tecnología También han avanzado a nivel químico y energético.
Dos investigadores, Konstantinos Moustakas mi María Loizidouhan analizado la transformación de residuos como motor de innovación y di desarrollo. Cada año producimos miles de millones de toneladas de residuos que acaban en los vertederos. Esta situación amenaza tanto a los ecosistemas como a salud publica. La valorización de los materiales de desecho contrarresta esta tendencia.
Técnicas como digestión anaeróbica o a gasificación extraen tanto energía como nuevos materiales de los residuos. Sobre todo, la energía obtenida es útil a nivel productivo: este es el significado de la economía circular, lo que termina su ciclo y va al vertedero renace como algo nuevo. El cadenas de producción así se vuelven más sostenibles pero también centros de innovación y creatividad.
La economía circular involucra a empresarios, consumidores, políticos y administradores con visión de futuro hasta el final.
Trabajar con materiales de desecho significa buscar modelos de negocio mi políticas responsables y con visión de futuro. Necesitamos emprendedores que sepan aprovechar la oportunidad que supone el reciclaje de materiales y políticos o administradores capaces de pensar tanto en el presente como en el futuro. Moustakas y Loizidou hablan sobre todo de responsabilidad extendida del productorque implica gestionar toda la vida útil de los productos, hasta su eliminación. Desde esta perspectiva, las empresas se ven impulsadas a diseñar bienes y servicios más duraderos dedicados al reciclaje.
¿Los consumidores también tienen un papel? Según los dos estudiosos, sí, pero hay que implicarlos y sensibilizarlos. Podemos partir de las escuelas, donde se habla mucho sobre medio ambiente, y de campañas conciencia. Las leyes son importantes porque desalientan el mal comportamiento, pero se necesita información y participación para superar la indiferencia o la falta de conocimiento.